Advierten baja efectividad en corporaciones de seguridad pública en México
Especialistas señalan que la percepción ciudadana sobre la labor de las fuerzas de seguridad refleja una crisis de confianza derivada de factores multifactoriales.

La percepción de inseguridad y la evaluación sobre la efectividad de las corporaciones policiales en México han experimentado cambios significativos en los últimos meses, según análisis de expertos en políticas públicas. Analistas coinciden en que los resultados de las encuestas recientes no responden a un solo evento, sino a una compleja interacción de factores que incluyen la falta de coordinación entre niveles de gobierno y una estrategia que, según diversos sectores, requiere ajustes operativos.
Especialistas consultados señalan que la ciudadanía evalúa la efectividad de la Guardia Nacional y las policías locales no solo por la presencia de efectivos en las calles, sino por la capacidad de respuesta ante delitos del fuero común. La brecha entre el despliegue operativo y la disminución real de incidentes delictivos es, de acuerdo con los expertos, el principal motivo por el cual los ciudadanos muestran escepticismo sobre el desempeño de las instituciones encargadas de la paz pública.
Desde la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) se ha insistido en que la estrategia nacional prioriza la atención a las causas profundas de la violencia a través de los Programas de Bienestar. No obstante, las voces académicas advierten que la efectividad institucional debe medirse mediante indicadores de justicia, procuración y prevención del delito que garanticen resultados tangibles para la población en sus actividades cotidianas.
El debate sobre la operatividad de las fuerzas del orden también contempla la profesionalización de los cuerpos policiales municipales y estatales. Especialistas subrayan que, sin una inversión constante en capacitación, equipo técnico y mejora en las condiciones laborales de los agentes, la percepción de efectividad seguirá siendo limitada, independientemente de los esfuerzos de coordinación realizados desde el gobierno federal.
Finalmente, los expertos proponen que las autoridades fortalezcan los mecanismos de rendición de cuentas para mejorar la relación entre los ciudadanos y las corporaciones. La confianza pública, señalan, es un activo que se construye con resultados verificables y una presencia institucional que privilegie el respeto a los derechos humanos y la eficiencia en la atención a las denuncias ciudadanas.


