Aspirantes a la UNAM exigen examen presencial para garantizar transparencia académica
Cientos de aspirantes solicitan a la UNAM retomar las evaluaciones presenciales, argumentando que este formato garantiza la equidad en el proceso de ingreso a la máxima casa de estudios.

Un grupo significativo de aspirantes al proceso de selección de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha manifestado formalmente su petición para que las próximas evaluaciones se realicen de manera presencial. Esta solicitud surge ante las inquietudes expresadas por diversos sectores estudiantiles sobre la integridad de las pruebas aplicadas a distancia, buscando con ello disipar cualquier duda sobre la autenticidad de los resultados y asegurar un piso parejo para todos los jóvenes que buscan un lugar en la institución.
El descontento ha cobrado fuerza en plataformas digitales, donde usuarios han compartido sus argumentos a favor de un retorno a los formatos tradicionales de examen en sede. De acuerdo con un análisis realizado por la plataforma de inteligencia digital DINAMIC, la conversación en redes sociales refleja una creciente preocupación por la posibilidad de irregularidades en procesos no presenciales, lo que ha derivado en una movilización virtual que exige a las autoridades universitarias reconsiderar la modalidad de aplicación.
Los interesados en el ingreso a la licenciatura sostienen que la supervisión directa durante el examen permite una mayor transparencia en la aplicación del mismo. Bajo esta premisa, han solicitado que la Secretaría de Educación Pública y las autoridades de la UNAM evalúen los mecanismos necesarios para implementar pruebas presenciales que garanticen la equidad y el rigor académico que caracteriza a la universidad.
Hasta el momento, la institución ha mantenido sus protocolos de evaluación vigentes, aunque la presión social ha puesto el tema en la agenda pública de la comunidad universitaria. Los voceros de los aspirantes han reiterado que su petición no busca afectar el calendario académico, sino fortalecer la confianza en los mecanismos de admisión y asegurar que el acceso a la educación superior pública continúe siendo un proceso basado estrictamente en el mérito y el conocimiento de cada estudiante.


