Destituyen al fiscal de la Corte Penal Internacional por presunta conducta inapropiada
Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional, fue removido de su cargo tras una investigación por presuntas agresiones sexuales.

La Corte Penal Internacional (CPI) confirmó este sábado la destitución de su fiscal en jefe, Karim Khan, tras concluir un proceso de investigación interna derivado de acusaciones por presunta agresión sexual. La decisión fue comunicada por los órganos de gobierno del tribunal con sede en La Haya, marcando un precedente significativo en la historia reciente de la justicia penal internacional.
El ahora exfuncionario había sostenido durante los meses previos que las acusaciones formaban parte de una campaña coordinada para desprestigiar su labor. Khan argumentaba que los señalamientos en su contra surgieron como represalia tras la solicitud presentada en mayo de 2024 para emitir órdenes de arresto contra altos mandos israelíes, incluyendo al primer ministro Benjamín Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra en el conflicto en Gaza.
La destitución genera una profunda incertidumbre sobre el futuro de los casos abiertos por la fiscalía de la CPI. Expertos en derecho internacional han señalado que la salida abrupta de quien encabezaba las investigaciones podría retrasar los procesos judiciales en curso, afectando la credibilidad institucional del tribunal ante la comunidad internacional.
Por su parte, los estados miembros de la CPI deberán iniciar ahora el proceso para elegir a un sucesor que garantice la continuidad de los procedimientos legales. Mientras tanto, la oficina de la fiscalía quedará bajo una administración temporal hasta que se formalice el nombramiento de un nuevo titular, según los protocolos internos establecidos por el Estatuto de Roma.
El caso ha provocado reacciones diversas en el ámbito diplomático mundial, donde algunos países han solicitado una investigación externa sobre la integridad del proceso de destitución. Mientras tanto, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México se mantiene a la expectativa, reiterando su postura histórica de respeto a los organismos internacionales y a la autonomía de sus procesos jurisdiccionales.


