El inicio del ciclo escolar en la UNAM transcurre en aulas vacías
La Universidad Nacional Autónoma de México registró este lunes un arranque de clases inusualmente silencioso tras el inicio oficial del ciclo escolar 2026-2027.

El ciclo escolar 2026-2027 en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) comenzó este lunes 10 de agosto bajo un escenario atípico. A diferencia de años anteriores, donde los pasillos de Ciudad Universitaria se llenaban de miles de estudiantes, el campus registró una afluencia mínima, marcando un contraste drástico con la dinámica académica habitual de la máxima casa de estudios del país.
La ausencia de alumnos en las facultades y preparatorias ha generado cuestionamientos sobre la modalidad de enseñanza vigente para este semestre. Aunque las autoridades universitarias han mantenido los canales de comunicación abiertos, la comunidad estudiantil ha mostrado una respuesta moderada al llamado de las actividades presenciales, prefiriendo en gran medida las plataformas digitales que se consolidaron tras las recientes crisis sanitarias y tecnológicas.
Desde la perspectiva académica, este fenómeno representa un desafío para la integración de los alumnos de nuevo ingreso, quienes enfrentan dificultades para familiarizarse con los espacios físicos del campus. El personal administrativo y los docentes han señalado que, si bien la infraestructura está lista para operar al cien por ciento, la interacción humana se ha visto reducida significativamente en los últimos días.
Por su parte, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha mantenido un monitoreo constante sobre los procesos de inscripción y asistencia en las instituciones de educación superior a nivel nacional. La UNAM, como organismo autónomo, continúa ajustando sus protocolos internos para incentivar el regreso a las aulas, buscando recuperar la vitalidad que caracteriza a la vida universitaria en México.
El silencio en las bibliotecas y laboratorios parece ser el nuevo estándar educativo en este inicio de agosto. Mientras tanto, la comunidad universitaria permanece atenta a los próximos anuncios de las autoridades académicas respecto a posibles ajustes en el calendario y las modalidades de evaluación para lo que resta del año.


