Pemex registra pérdidas millonarias pese a apoyos gubernamentales y altos precios
El Instituto Mexicano para la Competitividad reportó pérdidas por 28 mil millones de pesos en Pemex, señalando que la inversión operativa toca mínimos históricos.

Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una pérdida neta de 28 mil millones de pesos en el periodo reciente, una cifra que evidencia la fragilidad financiera de la petrolera estatal a pesar de la persistencia de precios internacionales del crudo elevados y el continuo respaldo presupuestal otorgado por el Gobierno Federal. El diagnóstico fue presentado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), entidad que advierte sobre una desconexión entre el apoyo fiscal recibido y la rentabilidad operativa de la empresa productiva del Estado.
Óscar Ocampo, analista del sector energético, destacó que uno de los puntos más preocupantes es la caída sostenida en los niveles de inversión de la compañía. Según el análisis del IMCO, la inversión de Pemex se encuentra actualmente en su punto más bajo de los últimos ocho años, una tendencia que persiste incluso con los esfuerzos de la administración por reducir el saldo de la deuda financiera de la petrolera a través de transferencias directas y facilidades fiscales.
El reporte subraya que, aunque la estrategia de desendeudamiento ha sido una prioridad para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la falta de capital destinado a la exploración y producción ha limitado la capacidad de la empresa para aprovechar las condiciones favorables del mercado global. Esta situación pone de relieve el desafío estructural que enfrenta la petrolera para equilibrar sus finanzas y mantener su operatividad sin depender exclusivamente de los recursos de la Tesorería de la Federación.
Expertos del sector señalan que esta falta de inversión impacta directamente en la reposición de reservas y en la eficiencia de los procesos de refinación. La política energética, centrada en el fortalecimiento de la soberanía nacional a través de la infraestructura actual, se enfrenta ahora a la presión de los resultados financieros que, según el IMCO, reflejan la necesidad de una reevaluación en la asignación de recursos públicos hacia la petrolera.
La situación de Pemex continúa siendo un tema de debate en el Congreso de la Unión, donde legisladores de diversas fuerzas políticas han solicitado informes detallados sobre la rentabilidad de los proyectos prioritarios. Mientras tanto, el mercado observa con cautela cómo la empresa intenta sortear las presiones financieras mientras mantiene su rol central en la economía nacional y en la estrategia energética del país.


