Suman 359 muertos por deslave en frontera entre Nepal y Tíbet
Las labores de rescate continúan tras el desastre natural que dejó además 1,300 personas desaparecidas, mientras autoridades internacionales temen nuevas inundaciones.

Un devastador deslave ocurrido en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet ha dejado un saldo preliminar de 359 personas fallecidas y al menos 1,300 desaparecidas. El desastre natural, provocado por intensas lluvias que debilitaron la estructura geológica de la región montañosa, ha sepultado diversas poblaciones bajo toneladas de lodo y escombros, dificultando el acceso de los equipos de emergencia que intentan localizar sobrevivientes entre los restos de las viviendas destruidas.
El Papa León XIV, desde la Santa Sede, expresó sus condolencias por la tragedia y llamó a la solidaridad internacional para asistir a las familias afectadas por la catástrofe. La Secretaría de Relaciones Exteriores en México se mantiene atenta a la situación, evaluando la posible coordinación con organismos multilaterales para brindar apoyo humanitario a las naciones involucradas en la zona afectada.
La situación en el terreno es crítica debido a la inestabilidad del suelo y la amenaza constante de nuevas inundaciones, lo que ha obligado a las autoridades locales a extremar precauciones en las labores de búsqueda. Los rescatistas señalan que las condiciones climatológicas adversas en la alta montaña complican el uso de maquinaria pesada, por lo que las brigadas de auxilio trabajan manualmente en sectores donde aún se reporta actividad de lodo.
Organismos internacionales han advertido sobre el riesgo inminente de represamientos naturales en los cauces de los ríos cercanos, lo que podría derivar en inundaciones súbitas si las precipitaciones persisten durante las próximas jornadas. Las labores de rescate se han priorizado en las zonas donde existen reportes de habitantes atrapados, manteniendo una vigilancia constante sobre el cauce de los cuerpos de agua que rodean el área del siniestro.
El gobierno local ha solicitado apoyo técnico internacional para realizar evaluaciones de riesgo geológico en los asentamientos colindantes, con el fin de prevenir nuevas pérdidas humanas. Mientras tanto, las cuadrillas de rescate continúan el despliegue de tecnología de detección de señales para localizar personas bajo los escombros, en un esfuerzo contrarreloj por salvar vidas en medio de una de las crisis naturales más graves de la región en los últimos años.


