Terremoto en Colombia deja 240 fallecidos y más de mil heridos
El sismo ha dejado un saldo de 240 víctimas mortales y mil 246 lesionados, siendo Cali la zona con mayor afectación.

Un fuerte movimiento telúrico sacudió diversas regiones de Colombia durante la madrugada, dejando un saldo preliminar de 240 personas fallecidas y mil 246 lesionados. Las autoridades locales han intensificado las labores de rescate y remoción de escombros en las zonas más afectadas, mientras los servicios de emergencia trabajan a marchas forzadas para localizar a posibles sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas.
La ciudad de Cali se mantiene como el epicentro de la crisis, concentrando la mayor cifra de afectados con 885 personas lesionadas. Otras localidades también presentan daños significativos en su infraestructura y servicios básicos; Armenia reporta 174 heridos, Quibdó contabiliza 103, Manizales registra 78 y Pereira reporta seis personas lesionadas hasta el último corte informativo brindado por los equipos de emergencia.
Ante la magnitud del desastre, el gobierno colombiano ha solicitado apoyo internacional para coordinar la llegada de suministros médicos, equipo de rescate especializado y personal de apoyo en salud. La situación en los hospitales de las ciudades afectadas es crítica, debido a la saturación de los servicios de urgencias y la escasez de insumos médicos básicos para atender la alta demanda de pacientes con traumatismos múltiples.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha manifestado su solidaridad con el pueblo colombiano y se encuentra evaluando las vías para brindar asistencia consular a los ciudadanos mexicanos que pudieran encontrarse en las zonas afectadas. Se espera que en las próximas horas se establezca un puente de comunicación para coordinar el posible envío de brigadas de ayuda humanitaria especializadas en desastres naturales.
Las autoridades locales han solicitado a la población mantener la calma y seguir las indicaciones de los cuerpos de protección civil. Se ha recomendado a los residentes de las zonas siniestradas alejarse de edificios dañados y evitar el uso de redes de servicios públicos que puedan presentar fugas o riesgos de seguridad tras el evento sísmico.


